UNA "PERLA" PARA LA CORONA
En el marco espectacular de las calles de la "Perla del Atlantico", Guillermo Maldonado, el multiple campeon, el "rey" de la categoria, clausuro con otro triunfo inapelable un año mas que fue suyo.

 

Con el mar como fondo, Guillermo Maldonado saluda victorioso en el trazado marplatense. Al estilo del "Yoyo", el campeón cerró brillantemente el año.

En condiciones normales (un circuito común), ésta hubiera sido una nueva y contundente demostración del campeón Maldonado. EL "Yoyo" nos tiene acostumbrados a esas cosas... Pero esta vez, uno no sabía qué era mas "válido": si el trabajo demoledor del campeón o todo el "microclima" de donde lo estaba desarrollando.
Liderando sobre la playa de estacionamiento del ACA en Playa Grande, trepando por el Boulevard Marítimo, doblando en el "rond point" del Golf y otra vez -previa bajada hacia la costa- encarando hacia las instalaciones del ACA. Casi parecíamos estar soñando. La F-2
habia alcanzado por fin la meta que desde mucho tiempo atrás se había propuesto: hacer una carrera en Mar del Plata.
Y a todo el encanto que suponía esto, la actitud pletórica de capacidad del campeón, que cada vez que la especialidad encaró una alternativa comprometida, fue quien mejor la abordó. No es novedad la aptitud del Yoyo para transitar por trazados tortuosos y complicados, como tampoco la capacidad de su gente para lograr un auto que traccione muy bien y frene del mismo modo. En Mar del Plata las tuvo y actuó en consecuencia.

El intendente de Mar del Plata entrega a Guillermo Maldonado el trofeo Codasur del año '84, en el ágape donde también recibió el Que le correspondía por ganar el titulo el año anterior.

El resto quedó a cargo de la plaza más codiciada por el automovilismo nacional, su fascinación y la F-2 CODASUR en todo su esplendor. Un esplendor en el que mucho tuvieron que ver los siete brasileños que se "arrimaron", la presencia de Eliseo Salazar y la de Pedro Passadore. Casi el Ideal de lo que siempre se pretendió para toda una temporada...
Con estos antecedentes, no se podía esperar otra cosa que lo que se vivió. Claro, el espectáculo de los primeros giros duró poco... Prácticamente en el lapso de dos vueltas, la carrera cambió en forma terminante. Hasta que se quedaron en rápida sucesión, Guerra (2°), Sommi (3°) y Croceri (4°), fue una de Ias pruebas más disputadas. Maldonado, que fue quien salió mejor parado del múltiple choque de la primera curva, Iideraba con éstos en menos de cinco segundos. Luego aparecían Bartelle, Giacchino, Scarazzini, Passadore, López, Anor Friedrich, Kissling, Del Río y el resto. Muy atrás había quedado Leonel Friedrich después de su excelente trabajo en clasificación y convertido en una de las víctimas de la primera curva. Pegoraro (con la trompa dañada en otro roce en el mismo lugar) trepaba en forma vertiginosa, y ya se quedaban de a pie Di Palma y Picetti involucrados en descomunal toque. Cuando los tres escoltas se "plancharon" (todos por problemas de transmisión), la carrera cambió la cara. Ya no había quién acosara al Yoyo, a tal punto que su ritmo de vuelta, antes orillando 1m02s e incluso menos ascendió automáticamente generosas décimas. Estaba claro que la amenaza de Bartelle, heredero de la segunda plaza, no era tal; como tampoco las de Giacchino, Scarazzini, Kissling y López.
El campeón paseaba su dominio en forma total. Apenas si tuvo que aguantar en los primeros giros lo que se suponía su contra más acérrima, el resto fue una circulación metódica, terminante, que lo ponía a salvo de cualquier alternativa. Pero donde las cosas no estaban tan calmas era más atrás. Scarazzini empleaba todos los recursos (sí, todos) para contener al arrollador Kissling (gran recuperación), Passadore hacía lo que podía con pocos frenos frente a Risatti, y el resto del pelotón se desgranaba sin ceder terreno.
Con un Maldonado inaccesible, Bartelle comenzaba a penar con los frenos (muy sometidos en Playa Grande), y en rápida sucesión, Giacchino, Kissling, Scarazzini, López, Risatti (aprovechó que Cingolani tapó a Passadore y lo superó) y el oriental, lo dejaron atrás. Para cuando la caja de Giacchino mermó su performance, pensar en destronar a Maldonado era una utopía. Kissling sólo contaba con su temperamento, pues tenía un spoiler colgando y le faltaba otro. Scarazzini, sobre un auto "desconocido" ("No le encontré la vuelta en todo el fin de semana"). López estaba muy lejos, lo mismo que Risatti y Passadore. El final previsible comenzó a vislumbrarse mucho antes del banderazo...
Con un cielo absolutamente claro luego de un fin de semana terrible y un fuerte viento del mar, el campeón se fue a buscar una nueva victoria. Que quizás haya sido el mejor broche para un nuevo titulo. Pero como decíamos al principio, no sabemos si en realidad detenernos a pensar en esto más que en lo que institucionalmente se había logrado. Diecisiete años después, los monoplazas habían vuelto a correr por las calles de Mar del Plata, con las complicaciones propias de una actividad carente de dirigentes y donde los pilotos deben afrontar esa responsabilidad, pero hecho realidad precisamente, por el empuje de éstos. Probablemente, los verdaderos responsables de que la temporada haya finalizado con este hito.

Gustavo Sommi sorprendido con dos ruedas en el aire. Fue el sábado, durante la prueba de clasificación.

EI instante preciso en que Guillermo Kissling supera la linea de marcha del brasileño Pedro Bartelle luego de una tenaz persecución.

¿Y estas máquinas?... Pertenecen a la categoría de las que infartan y, a pesar del viento reinante, igual nos deleitaron con su despojada presencia. Oh... lesfemmes.

Alberto Scarazzini (tercero] encabezando el trencito que integraba junto con Passadore (sexto] y Osvaldo López (cuarto)

 

LA PIÑA DEL COMIENZO: A) Largaron y al llegar a la cercana primera curva, Maldonado viajaba en el medio, por adentro Croceri y por afuera Fiedrich. Los autos se tocan y el del brasileño se monta sobre el del campeón. B) Los que vienen atrás se encuentran con el inconveniente y la carambola es inevitable.

 

C) Autos cruzados, incertidumbre, confusión. Por el suelo, y el aire, esparcidos elementos de las carrocerías. D) A Pegoraro lo empujan para que continúe en carrera, mientras detrás los autos de Di Palma y, semioculto, el de Picetti. Estos dos pilotos se ven conversando a la derecha, junto a las cubiertas de protección.

 

EN MAR DEL PLATA, 17 AÑOS DESPUÉS...
Las 45 vueltas quedaron muy atrás. Con el banderazo final sobre el dorado "motto" del Berta de Maldonado, se cerraba un hito, en el que mucho tuvo que ver aquel accidente de 1967. Desde el año de la tragedia, Mar del Plata pasó de ser un triste recuerdo, a "una codiciada alternativa".
Durante mucho tiempo después, e innumerables veces, corrió el rumor de la realización de una carrera de monoplazas por las calles de la ciudad, pero nunca se concretó.
Finalmente, la F-2 CODASUR lo logró. Cerró así un ciclo anual que se iniciara en Punta del Este y que abarcó la presencia en cuatro países sudamericanos.
Si generalmente se habló de la jerarquía del balneario oriental para recibir la apertura de la categoría más exigente y sofisticada del continente, el cierre no le fue en zaga.
Hubo, eso sí, numerosos inconvenientes desde el punto de vista organizativo, con el circuito, el público, etc.; sin embargo, el anhelado cometido estaba logrado. Sin duda hay mucho por mejorar y cosas que literalmente "habrá que hacer de nuevo", pero lo más importante es que se corrió en Mar del Plata. En uno de sus lugares más clásicos (Playa Grande), cerca de donde la sombra de la tragedia de otrora aún se cernía... Sin duda, una de las pocas cosas que le faltaba a la especialidad para acrecentar su nivel. Nivel al que contribuyeron la presencia de siete pilotos brasileños, un chileno, un uruguayo y lo más selecto del grupo argentino. Lo demás quedó a cargo del encanto propio de nuestro primer balneario.
La reedición de esta prueba será un "hueso duro" de poner en práctica, pero ya hay un antecedente. Con tropiezos y varios contratiempos, el programa se llevó adelante. Habrá que afinar muy bien la puntería para volver a correr, pero una cosa es segura: ya se sabe adonde apuntar.

Playa de Boxes
SPEEDY" PEGORARO - Luego de sufrir con la caja en clasificación y quedar relegado en la grilla. César Pegoraro se convirtió en el piloto más rápido del domingo. Dominó en Tanques Llenos y se adueñó extraoficialmente de la vuelta más veloz en carrera. Cuando le preguntamos sobre su abandono, con mucha cara de pesar sentenció: "Caja". La reiteración no borró su imagen de hombre-récord.
UN VUELO NEFASTO - Fue el qué sufrió Leonel Friedrich en el accidente de la primera curva "Cuando Crocerl lo tocó a Maldonado, mis ruedas se montaron sobre su auto y salí volando. Seguro que cuando el auto mío cayo algo se estropeó, porque de inmediato los cambios comenzaron a ponerse duros". Así quedó marginado uno de los candidatos más firmes de la carrera.
OTROS PROBLEMAS - A la sucesión de inconvenientes por la transmisión, hubo que sumarle los de Del Rio (junta de tapa de cilindros quemada), Bartelle y Anor Friedrich (frenos), Salazar y Muffato (motor).
EN LA PRIMERA CURVA - Se produjo un accidente espectacular que condicionó a varios de los candidatos de la prueba. Tuvimos ocasión de presenciarlo desde muy lejos y luego de complementar nuestra comprometida visión con la palabra de los responsables, sacamos algunas conclusiones. Prácticamente en una linea encararon el viraje Friedrich (por afuera), Maldonado (al centro) y Croceri (por adentro). Cuando el brasileño comenzó a cerrarse para doblar, "apretó" a los dos restantes. Nadie quiso aflojar y así fue como Fernando le pegó en los flancos (hasta le borró el "1") al Berta de Yoyo y éste se fue sobre el auto del brasileño. Friedrich voló hacia afuera e inmediatamente comenzó a generarse una "piña en cadena". Los más damnificados fueron, además de Croceri y Friedrich, Di Palma. Picetti (allí quedaron), Kissling, Pegoraro y algún otro que mostró plástico roto en su auto. ¿Los más beneficiados? Guerra, Bartelle, Giacchino y Passadore.
CONTRA LA MALA RACHA - Tratando de superar una serie de inconvenientes que lo relegaron en las últimas carreras, Guillermo "Somisa" Kissling nos confesó en Mar del Plata que, regresando de Chile, pararon con el equipo en la Basílica de Lujan e hicieron bendecir el micro para tratar de cambiar la suerte. Evidentemente los ruegos fueron escuchados porque después de varias presentaciones, pudo terminar en segundo lugar. Con respecto a los toques de la primera curva, Wllly se vio obligado a parar a cero el auto para no chocar a Sommi, pero alguien le pegó de atrás mandándolo contra el otro Renault. Allí rompió un spoiler y el restante le quedó colgando. Al mismo tiempo que se le paró el motor. Arrancó rápidamente y pudo seguir hasta llegar segundo.
CONTRA LA CHICANA - Fue a parar Jorge Turrión en la segunda mitad de carrera, dañando bastante el auto en el tren delantero. Turrión fue de la partida cuando en realidad su lugar era para Della Penna, que tiene licencia norteamericana. Pero Turrión mismo se ocupó de recordar que la F-2 "Sudam" es, como su nombre lo dice solamente, sudamericana, y por lo tanto se empeñó en largar, logrando su cometido.
SEIS CAJAS ROTAS - Sommi, Giacchino, Pegoraro, Guerra, Croceri y D'Andrea rompieron sendas cajas en carrera, representando casi el 30 por ciento del parque. Un verdadero toque de atención para tener en cuenta en 1985 y tratar de superar.

 


Curiosa toma, en el momento en que Miguel Angel Guerra abandona por problemas en la transmisión. Su figura comienza a emerger del habitáculo, justo cuando por el lugar (salida de la rotonda) pasa Juan Carlos Giacchino que estuvo tercero y finalmente terminó séptimo por problemas en su caja.

Los hermanos Anor y Leonel Friedrich, dos que anduvieron bastante bien.

MALDONADO RECUPERO SU COSTUMBRE
Mar del Plata pudo ver al campeón en su plenitud, rindiendo un ciento por ciento a pesar de las complicaciones que surgieron a lo largo de los distintos días de ensayos y pruebas. Cumplido el periplo en el exterior, donde evidentemente el "Yoyo" compitió con una estrategia distinta para asegurarse su segundo título subcontinental, esta coronación la pudo apreciar en su real dimensión. "Aquí lo importante, lo realmente maravilloso es el equipo. Estas son carreras de autos donde el piloto sólo cumple una función", nos repitió durante sábado y domingo el gran campeón, que remató una de sus mejores temporadas con ocho pole positions y seis carreras ganadas: "El viernes empezamos trabajando muy bien y durante la primera tanda comprobé que el auto iba realmente rápido en todos los sectores. Logré hacer 58s5O/100, a 8/10 de Sommi, que era una diferencia importante. Pero después al colocarse la chicana, por lo menos a nosotros, nos cambió todo. Teníamos puesto un motor que no aceleraba bien de abajo, y con la chicana se agudizó más el problema porque perdíamos más tiempo. Cambiamos el motor, endurecimos los espirales y empezamos a trabajar con las suspensiones para poder transmitir bien la potencia al piso. El sábado llovió en la primera tanda y entonces no pudimos tener una buena referencia. Pero en la segunda, cuando se secó y pusimos las gomas nuevas, cambió todo. Sucedió que estas Fliter eran mucho mejores que las anteriores y entonces el comportamiento del auto mejoró considerablemente. Hice el mejor tiempo, me engolosiné un poco y seguí girando rápido, sabiendo que los frenos no estaban bien. Me llevé la chicana por delante, pero no pasó nada. El domingo todo se hizo más fácil. En tanques llenos apareció una falla en el sistema de nafta, debido a una basurita que afortunadamente se localizó bastante antes de largar. Y en carrera todo salió bien. En la primera curva me tocaron de atrás cuando encaraba el viraje. Creo que fue Croceri, que venía por adentro, y por el golpe me llevé por delante a Friedrich que venía doblando por afuera. Se montó el auto del brasileño en el mío pero afortunadamente no pasó nada. Aceleré con todo y logré escaparme del problema. De ahí en más, no hubo inconvenientes. Sólo que de la vuelta 12 a la 16, aflojé el ritmo para que se refrigeraran los frenos. Allí fue donde se me acercaron a algo de 4s, pero igual estaba tranquilo. Lo importante de todo esto es la paridad que lograron actualmente los brasileños. Los autos ya son muy parejos y eso será fundamental para el futuro de la categoría ¿Nosotros? Intentaremos seguir mejorando el equipo".

Risatti y Passadore, Quinto y sexto en esta última prueba por el certamen Codasur
'84 de la F-2. Ambos escaparon de la deserción masiva en una carrera que ofreció
como matiz sostenido, casi únicamente la remontada de Kissling.

Giacchino y Kissling bajando hacia la ultima curva del circuito. Notese el spoiler torcido de Kissling.

REMONTANDO EL CAOS
Una semana atrás, cuando "presentábamos" a nuestros lectores el Circuito Turístico Balneario Playa Grande donde se desarrollaría la última fecha del Campeonato Codasur de Fórmula Dos, señalábamos las bondades de su pintoresco entorno pero advertíamos de las dificultades que la escasez de tiempo suponía para un buen acondicionamiento del escenario. Básicamente, las dos reflexiones confirmaron su validez durante el fin de semana próximo pasado. La primera, en forma casi obvia porque mal puede ser novedad que un trazado que evolucione en distintos niveles y en el despejado marco costanero marplatense, resulte agradable a la vista. Cierto aporte al espectáculo, salvado, entonces. Empero, la segunda observación anticipada sugería una complicación con riesgo latente de derivar en la improvisación. Algo a lo que la limitación de recursos financieros podía contribuir también considerablemente... E inexorablemente se desembocó en la improvisación.
Según quienes se encargaron de la inspección una semana antes de la carrera, poco se había hecho concretamente sobre el terreno a esa altura. Y algo de eso debió haber...si la apertura de la pista a los autos se demoró considerablemente el viernes, debido a que aún debían concluirse algunos trabajos en la preparación de aquélla. Luego, ese primer día de prácticas se convirtió en un rosario de contratiempos que siguieron retrasándolo todo y modificando paulatinamente el dibujo, como las tres variantes que se experimentaron en la primera curva hasta dar con la definitiva, o la improvisada inserción de una chicana hecha con clásicos módulos de cubiertas de automóvil junto al comienzo del ridículo y peligroso guard rail (compuesto de dos hojas muy separadas entre sí) de boxes, tras comprobarse que, lanzados desde la horquilla Frente a la Base Naval, los coches tendían licenciosamente a "besar" el otro extremo de la barrera metálica, catapultados desde el "pianito" interno de la relativamente amplia curva a la izquierda a cuya derecha transcurrían los "pits"... Además, los F-2 llegaban muy rápido al último sector de la subida que desde allá comenzaba, donde la pendiente se hacía bruscamente más pronunciada; tanto que, pese a una reciente repavimentación para "suavizar" ese tramo, los "panzazos" estaban demasiado de moda.,.Ergo, parecía imponerse un injerto nomas, y se eligió este "mal menor" nada estético que sin embargo se reveló eficaz para paliar lo indicado, pero que creó otro problema, salvado en gran medida por la pericia expuesta en cada maniobra por la mayoría de los pilotos: el de la chicana misma, la relativa facilidad con que se podría bloquear el paso a causa de algún choque que la desintegrara, y la forma en que despedía a los autos rumbo a la primera porción de guard rail, pese a que (honor al mérito conductivo) rara vez éste fuera rozado.
Así, soportando a todo esto un clima inestable que recién se compondría a media mañana del domingo, el circuito fue cobrando forma definitiva con los autos ya girando.
El golpe de escena final de aquel viernes aciago fue el desgraciado (aunque sin consecuencias personales mayores) accidente sufrido por el comisario deportivo designado por la Codasur, Sr. Balcarcel (del Uruguay), atropellado por un coche particular en la zona de boxes cuando cesaba la actividad de la jornada...De este modo, la prueba quedó desprovista de autoridades de la confederación sudamericana hasta el arribo de una inusualmente nutrida delegación a la cual pudimos ver en escena el sábado por la tarde, a tiempo de constituir un triunvirato de CC.DD. encabezado por el Sr. Bittencourt (Brasil) a quien secundaban los Sres. González (Uruguay) y Santandreu (Argentina), pero no tanto para que cualquier sugerencia importante que hicieran con respecto a la conformación del circuito, pudiera ser tenida en cuenta sino ya con miras más bien al año venidero...
El mismo sábado la pista se había abierto dos horas más allá de lo previsto, debido a una Inesperada ausencia temporaria de los bomberos...
El domingo nos recibió con otro cambio: la chicana, originariamente compuesta de seis pilas de cubiertas, ahora lo era de dos, con lo cual se despejaba algo la pista aunque el recorrido a que aquella obligara fuera el mismo, y aparte de alguna que otra queja "porque se le pierde la referencia...y el respeto". La cuestión es que los "muchachos" (pese a que los banderilleros se quejaran todo el "weekend" de su indisciplina, y aquéllos de la escasa idoneidad de éstos) volvieron a hacer gala de buen comportamiento, inducidos a ello además -es cierto-, por la obligación de detenerse y enganchar la primera marcha unos metros más allá (!!) en caso de no tomar la chicana, y, de no hacer aquello, por la pena de recibir un minuto de recargo, con el "aliciente" de que quien reincidiera en esto, a la tercera vez seria excluido de la competencia.
El epílogo a toda orquesta llegó con cierta indecisión dominical acerca de la extensión de la carrera (claro, con tanto cambio...), prosiguió con previsible carambola en la curva inicial, continuó con muchos más autos transitando el estrecho Ingreso a boxes que manteniéndose en pista, y terminó con la consabida Invasión total del público -que, mal tiempo previo y algunas ubicaciones poco tentadoras mediante, no colmó las localidades ofrecidas- desbordando al cuidado dispositivo estructurado para su control.
Broche digno de "fiesta latina", entonces, para algo que fue un verdadero festival... de la corrección de rumbo sobre la marcha... y alcanzó un "final feliz" sin más que sobresaltos menores. Bueno como ejercicio experimental , pero no tanto para clausurar un campeonato que se precie de sub-continental. Que haya (malas) ejemplos al máximo nivel (GG.PP. de Dallas o Detroit, por caso) no justifica cualquier desliz "a la criolla", por muy buena voluntad y mucha capacidad de trabajo que el Mar del Plata Automóvil Club o quien fuere hubiera puesto en juego sobre la suculenta erogación de dinero que, de cualquier manera, tanto esfuerzo insumiera.
Un esfuerzo Importante, sin dudas. Pero digno de mayor cautela en ciertos rubros, y que sólo se afirmará en trascendencia -más allá del simpático hecho de que los monopostos hayan vuelto a las calles de Mar del Plata- si la cruda lección de este año se capitaliza en una realidad por fin acorde en 1985, cuando ojalá que sobre un circuito verdaderamente a tono con la exigencia (probablemente más extenso y con otros cambios serios), el "caos" vuelva a ser sólo el habitual en cualquier escenario automovilístico apto: el de vértigo y actividad febril que, al fin y al cabo, puede disfrutarse mucho más de lo que se lo sufre. Y no otro.

Luego de hacer la pole en la vuelta anterior, Maldonado barre con la chicana sobre el filo de la última tanda.

Varios ejemplares de este tipo se asoleaban (poco) en ass rocas frente a los boxes-. Más de un mecánico fue atrapado intentando saltar el guard-rail y cruzar la pista en pos de generar un encuentro

El "Toto" Etchegaray (con cara de "entender mucho") observa el tren delantero del Berta de Sommi. Sera otro de los que en el '85 estará en la F-2.

Maldonado, dejando atras a Anor Friedrich, muestra sobre el flanco de su auto la marca que le dejara el de Croceri en la piña de la primera curva.

PARA LOS BRASILEÑOS
Siete pilotos brasileños se presentaron a correr el Coronación -aunque finalmente sólo uno se clasificó- y, además de mostrar una paridad muy interesante con el resto del parque, confirmaron el resultado de las últimas negociaciones que realizaron dirigentes de la categoría en Brasil. Esta presencia es lisa y llanamente una confirmación para la próxima temporada y la muestra del interés de una nueva plaza que se integra. Quizá por alcanzar este mismo objetivo, también llegaron a Mar del Plata dirigentes de Venezuela a fin de tratar de conseguir una fecha para 1985.

 

La precaria chicana en clasificación (para la carrera fue modificada). La toma nos deja ver también la estrecha entrada a boxes: todo resultó muy improvisado y peligroso

El piloto mas rápido del domingo: César Pegoraro. Dominó en tanques llenos e hizo la vuelta más rápida en carrera

Luego de los tres primeros venían Croceri (con un spoiler doblado), Bartelle, Giacchino y Scarazzini. Sólo este último sumaria.

Benamo (con casco) acaba de "estacionar" su dañado Berta junto al de Risatti. Ambos, entretanto, se pegaron en la última horquilla, lo que les resto precioso tiempo, sumándoles complicaciones.

Trompo de Einoder en clasificacion, mientras por atras pasa Di Palma

 

CLASIFICACION

Circuito Turístico Balneario Playa Grande, de 2.180 m -45 vueltas-, Recorrido total. 98.100 km -16-12-84-

POS PILOTO                            MARCA             TIEMPO         VTAS
Guillermo Maldonado Berta-VW 47m30s214         45
Guillermo Kissling Berta-Renault 47m56s242         45
Alberto Scarazzini Berta-VW 48m15s308         45
Osvaldo López Berta-VW 48m18s940         45
Ricardo Risatti Berta-Renault  48m29s972         45
Pedro Passadore Berta-VW 47m56s702         44
Juan C. Giacchino Berta-Renault 48m37s610         43
Daniel Cingolani Berta-VW 48m48s092         41
Pedro Bartele  Muffato-Passat 38m26s109         35

No se clasificaron: A. Friedrich 28 vueltas; Turrión 25; D'Andrea 22; Del Rio 11; Sommi 9; Croceri 9; Guerra 8; Muffato 7; Pegoraro 5 y L Friedrich 2.
No registraron paso: L, Di Palma y Picetti.
Promedio del ganador: 123,906 km/h.
Récord de vuelta: no fue suministrado.

Posiciones en el campeonato: Campeón: Maldonado 63 puntos; Guerra 38; Scarazzini 25;
Croceri y Kissling 17; Boesel 16; Sommi 14; Passadore 12; López 9; Giacchino 8; Pegoraro y Urretavizcaya 6; Rissati 5; Picetti, Fangio, Di Palma, Bartele y Del Rio 4; Gurini y Salazar 3; Diez y Santander 2; Candia, Einoder y Redolfi 1.

CLASIFICACIÓN DEL SÁBADO
En clasificación los pilotos se ordenaron de esta forma: Maldonado, 1mOOs460/1000 a un promedio de 129.804 km/h; Friedrich 1mOOs850; Croceri 1m01s095, Sommi 1m01s220; Guerra 1m01s244; Bartele 1m01s462; Kissling 1m01s465; Scarazzini 1m01s552; Giacchino 1m01s6OO; Muffato 1m01s619; Di Palma 1m01s670; Passadore 1m01s902; A. Friedrich 1m02s196; Del Rio 1m02s205; Picetti 1m02s226; Risatti 1m02s442; Lopez 1m02s526; Pegoraro 1m02s624; D'Andrea 1m02s787; Cingolani 1m02s897; Salazar 1m02s906; Turrión 1m03s170; Benamo 1m03s843; Della Penna 1m04s352; Einoder 1m05s126; Pimenta 1mO6s238; Dos Santos 1m08s537; Keegan 1m14s642.

TANQUES LLENOS
En las pruebas matinales realizadas con tanques "a full", los pilotos registraron el domingo las siguientes marcas: Pegoraro 1mOOs605/1000 a un promedio de 129,494 km/h; Sommi 1m01s323; Maldonado 1m01s521; Croceri 1m01s523; Bartele 1m01s672; L. Friedrich 1m01s940; Guerra 1m01s954; Kissling 1m02s272; D'Andrea 1m02s250; Giacchino 1m02s365; Scarazzini 1m02s365; Risatti 1m02s654; Di Palma 1m02s870; Picetti 1m02s982; Del Rio 1m03s231; Passadore 1m03s234; Muffato 1m03s246; Salazar 1m03s530; A. Friedrich 1m03s687; López 1m03s751; Benamo 1m03s782; Cingolani 1m04s230; Turrión 1m06s91O; Della Penna 1m13s007.