Tazio Nuvolari

El Mantuano Volador


Tazio Giorgio Nuvolari nació en Castel d'Ario, una población cercana a Mantua, el 16 de Noviembre de 1892 a las 9 de la mañana. Tazio fue el cuarto hijo de Arturo Nuvolari (1863-1938, un rudo granjero) y de su esposa, Elisa Zorzi (1864-1943, ama de casa, originaria de Trento). Tazio era un chico muy travieso y activo, no le gustaba estudiar, lo que más le interesaba era el deporte.
Su padre era un notable ciclista, y su tío, Giuseppe, era un campeón: gano varias veces el Campeonato Nacional Italiano, y poseía varios récords en carreras de velocidad y quedo en el primer puesto de bastantes carreras de persecución (las bicicletas perseguían motocicletas, aprovechando el rebufo de estas para alcanzar grandes velocidades).
El joven Tazio siempre sintió una gran admiración por su tío, y de esa admiración nacería una leyenda.
El 5 de Septiembre de 1904, Tazio fue por primera vez espectador de una carrera de coches. Fue en el circuito de Brescia, y quedo absolutamente impresionado por la velocidad que alcanzaban los coches, coches conducidos por pilotos de la época, como por ejemplo, Vincenzo Lancia, Nazzaro, Cagno, Hémery, Duray, etc.
En los años 1904 y 1905, ocurrieron dos hechos muy importantes que marcarían su vida para siempre.
El primero de ellos, fue el día que su tío Giuseppe le dejo conducir una motocicleta. El segundo, y aun mas significativo, fue el día que robo el coche de su padre y se fue a conducir en una noche de luna llena. Mas tarde, Tazio comentaría de este incidente: “Tenia 13 años, ¿qué velocidad pude alcanzar? Unos 30 km/h, no más”.
Su gran pasión por las motocicletas y los coches, así como su espíritu de competición, fueron creciendo cada vez mas, y cada vez mas deprisa. Se han encontrado fotos de Tazio conduciendo una moto de pie a gran velocidad por un camino rural, así como vistiendo gorro y guantes al volante de un Scat (un coche que jamas llevo en ninguna carrera).
Tazio obtuvo el carnet de moto de competición en 1915, cuando tenia 23 años. Unos meses después, estallaba la Guerra, y Tazio se alisto en el ejercito como conductor.
Su puesto en el ejercito le permitió conducir ambulancias de la Cruz Roja, coches de correo, y ser chofer de oficiales. El oficial al que servía le dijo: “Escúchame, olvida el conducir, tu no sirves para esto”. “Tu no sirves para esto”.
El 10 de Noviembre de 1917, Tazio contraía matrimonio con Carolina Perina (1894-1981) en Milán, en una ceremonia civil. El 4 de Septiembre de 1918 nacía su primer hijo, Giorgio.
La primera carrera de Nuvolari fue el 20 de Junio de 1920, en el Circuito Internacional Motociclista, en Cremona. Se apunto a la competición con su segundo nombre, Giorgio, montando una Della Ferrari. En esta ocasión tuvo mala suerte y se vio forzado a abandonar.
El 20 de Marzo de 1920, a los mandos de un Ansaldo tipo 4, participó en su primera carrera de coches: la “Copa Veronesa de Regularidad”, acabando en primera posición.


Durante 1922, Tazio se trasladó de Castel d’Ario a Mantua. En ese año participó en tres carreras de motos, y una de automóviles: Circuito del Garda, en Saló, donde conduciendo un Ansaldo finalizó en segunda posición.
En 1923, y a la edad de 31 años, Nuvolari decidió dedicar su vida a las carreras, tanto de coches, como de motos. Compitiendo principalmente en motos, no tardó mucho tiempo en estar entre los mejores, obteniendo varios premios, sin embargo, con los coches no tenia tanta suerte. En coches, competía al volante de un Diatto, pero le acabo yendo mejor a los mandos del pequeño “Chiribiri tipo Monza”.


Durante 1924, las motos tomaron preferencia sobre los autos en la vida de Tazio (participo en 19 carreras de motos frente a tan solo 5 de automóviles). Tazio consiguió su primera victoria absoluta en el “Circuito Golfo del Tigullio”, conduciendo una Bianchi de 2 litros.
Mientras Tazio participaba en eventos a bordo de su Chiribiri Tipo Monza, se encontró cara a cara con un hombre que seria otra leyenda en el mundo del automóvil, aunque no como piloto: Enzo Ferrari. El gran hombre de Modena, escribiría mas tarde de este encuentro en sus memorias lo siguiente: “La primera vez que conocí a Nuvolari, fue frente a la Basílica de San Apolinario, en Classe, cerca de Ravena, durante la celebración del 2º Circuito del Savio. En un primer momento, no tome en ninguna consideración a aquel hombrecillo pequeño y delgado, pero durante la carrera, me di cuenta de que ese “hombrecillo” fue el único que me puso en aprietos, y a punto estuvo de quitarme la victoria. Fue notable, pues mientras yo pilotaba un fabuloso Alfa Romeo 3 litros, el iba al volante de un Chiribiri. Cruzamos la línea de meta en ese orden, y lo mismo ocurrió unas semanas después en el Circuito del Polesine.”
Esta anécdota, no pasaría de eso, de no ser porque el Alfa Romeo RL Sport que llevaba Ferrari, tenia un motor de 2994 cm3, frente a los 1486 cm3 del Chiribiri de Nuvolari.
En 1925, Nuvolari decide no competir en coches, y centrarse en las motos. Este es el año de consagración de Tazio como motociclista, convirtiéndose en un as sobre las dos ruedas. Sin embargo, durante unas jornadas de pruebas en Monza, el 1 de Septiembre de 1925, le dejan un P2, el coche con mas éxito de la época, para que lo pruebe. Durante las primeras cinco vueltas, va superando sus registros en cada vuelta, rodando incluso más rápido que Campari y Marinoni, y quedándose muy cerca de la mejor vuelta conseguida por Antonio Ascari el año anterior. En la sexta vuelta, su test drive acaba de forma espectacular cuando el coche sale literalmente volando de la pista (Nuvolari pudo haber conseguido en ese momento el puesto de Ascari, que murió en un accidente mientras disputaba el Gran Premio de Francia en Monthléry un mes antes, en la escudería Alfa, pero Vittorio Jano, Director Deportivo de Alfa Romeo en ese momento, no tuvo en consideración a Tazio hasta 1929). El coche resulto seriamente dañado, y Nuvolari gravemente herido, pero, doce días mas tarde, aun convaleciente, Nuvolari volvió a Monza, donde, con un vendaje especial (con un brazo entablillado), llevo su Bianchi 350 a lo mas alto del podio, logrando el Gran Premio de las Naciones.

En 1926, Tazio aun compite sobre su Bianchi 350, la legendaria “Flecha Celeste”, ganando la mayoría de las carreras en las que participa.
Tiene tres accidentes graves. El primero de ellos, fue el peor. En el Circuito Solitude, cerca de Stuttgart, Tazio se sale de la carretera debido a la espesa niebla y resulta muy seriamente herido. Al día siguiente, Nuvolari nota cierta mejoría y es trasladado a Italia en tren. Mientras cruza la frontera, se encuentra con uno de los responsables del Equipo Bianchi, que iba hacia Stuttgart a ver que es lo que le había ocurrido, ya que habían recibido del Cónsul de Roma en Alemania un telegrama preocupante: en un diario alemán se indicaba que Nuvolari había fallecido en el accidente.
Su fama sigue creciendo. Se le comienza a denominar por las masas “Il Campionissimo”, haciendo referencia a sus victorias sobre dos ruedas, pero Tazio sigue apasionado con los automóviles.
En 1927, al volante de un Bianchi Tipo 20, toma parte en la primera edición de la “Mille Miglia”, finalizando en décima posición. Pero los mejores resultados de la temporada los obtiene al volante de su propio coche, un Bugatti 35, obteniendo dos premios absolutos y uno parcial en el “Gran Premio Real”, en Roma, y en el “Circuito del Garda”


Entre 1927 y 1928, Tazio toma una decisión importante: con la idea de intensificar su actividad como piloto de carreras, crea su propio equipo de competición en Mantua. Compra cuatro Bugatti Grand Prix, y revende dos de ellos a Achille Varzi (Achille Varzi fue el mas duro rival de Tazio, pero a la vez uno de sus mejores amigos, protagonizando ambos algunos de los momentos más épicos de la historia del automovilismo) y a Cesare Pastore.
El debut de la Escudería Nuvolari, el 11 de Marzo, es un éxito: nueve días después del nacimiento de su segundo hijo, Alberto, Tazio logra la victoria en el Gran Premio de Trípoli, logrando su primera gran victoria internacional. También logra el triunfo en el “Circuito del Pozzo”, en Verona, haciendo morder el polvo al gran Pietro Bordino, que fallecería trágicamente poco después, durante unos entrenamientos para la carrera del Circuito de Alejandría. Nuvolari participa en el Circuito de Alejandría, y dedica su victoria emotivamente al fallecido Bordino.
1929 fue uno de los años más difíciles en la vida y carrera deportiva de Nuvolari. Nuvolari se costeaba asimismo sus participaciones en las carreras, lo cual no era nada barato. En lo personal, su amistad y entendimiento con Achille Varzi se enfría, ya que nunca puede haber dos “gallos” en el mismo “gallinero” sin que acaben peleándose. Tazio intenta rehacer su economía, alternando su carrera como piloto con la de vendedor de autos, dedicándose a la venta de Bianchi, Scat, Alfa Romeo y Lancia. En lo referente a la competición, Nuvolari participa con varios coches (Bugatti 35C, OM 665 Speciale, Alfa Romeo 6C 1750SS, Talbot 1500...) pero obteniendo unos resultados muy pobres. Para Tazio, 1929 fue un año para olvidar.
Afortunadamente, su vida da un giro en 1930, y las cosas vuelven a su cauce. Tras el incidente de Monza, Alfa Romeo no quiere saber nada de Tazio, pero Vittorio Jano no se olvida del mantuano. Jano quiere a Nuvolari en su equipo, y le escribe una carta memorable. Tazio decide firmar por Alfa Romeo y se prepara para su primer test. Las cosas no le pueden salir mejor en su debut oficial con la Escudería Alfa Romeo: al volante de un Alfa Romeo 6C 1750, obtiene el triunfo en la cuarta edición de la “Mille Miglia” estableciendo un nuevo récord. Tazio se convierte en el primer piloto que completa el largo y extremadamente trazado de la “Mille Miglia” manteniendo una velocidad media superior a los 100 km/h. Este hecho le hace inmensamente popular.
Esta carrera será siempre recordada por un acontecimiento memorable de competitividad, que aun hoy sigue generando asombro y discusión: tras un largo y duro duelo de Tazio intentando alcanzar a Varzi, Nuvolari consigue adelantarle apagando las luces en los últimos kilómetros, para no dar tiempo a Varzi a reaccionar. El copiloto de Nuvolari, G.B. Guidotti, ajeno a todas las dudas sobre la veracidad de este hecho (la mas importante de ellas es que el adelantamiento de Tazio a Achille Varzi se produjo mientras amanecía), mantuvo en las numerosas entrevistas que se le realizaron a lo largo de su vida, que fue el mismo el que apago las luces del Alfa Romeo de Tazio en aquella mítica carrera.


En el año 1930, Nuvolari compite en carreras más asiduamente que antes, alternando carreras regulares con pruebas especiales, sobre todo ascenso de montaña. En la Trieste - Opicina, Nuvolari consigue el primer triunfo para la recién nacida Escudería Ferrari. Tazio también gana la Cuneo - Colle della Maddalena, la Vittorio Venetto - Cansiglio, y el Tourist Trophy en el circuito de Ards, cerca de Belfast.
Tazio decide retirarse este mismo año de la competición sobre dos ruedas, y centrarse en su carrera automovilística. Durante su carrera como piloto de motociclismo, fue uno de los mejores durante mucho tiempo, protagonizando finales de carrera excitantes, entre los que se destaca el que protagonizo en el Lario Trophy, donde obtuvo la victoria absoluta, la victoria en su categoría, y la vuelta rápida de la carrera. Su Bianchi de 350 centímetros cúbicos, cruzo la línea de meta por delante de todas las 500 centímetros cúbicos de sus rivales.
1931 fue uno de los años mas intensos de Nuvolari. Compitió en 20 carreras, obteniendo 3 victorias absolutas sobre 7 posibles: la Targa Florio, el Grand Prix de Italia, y la Copa Cianno. En el Real Gran Premio de Roma, Tazio pilotó un viejo Bugatti 35 C, compitiendo en el resto de carreras a bordo de los Alfa Romeo de la Escudería Nuvolari: el 6 CC 1500 SS, el Tipo A monoplaza, y también los 8C 2300, en sus versiones “Passo Corto” y Monza.
En este periodo, la estrella de Nuvolari (llamado el “Mantuano Volador”) destella en el mundo de la competición. De 17 carreras, Tazio gana 7: el Grand Prix de Mónaco, la Targa Florio, el Grand Prix de Italia, el Grand Prix de Francia, el Circuito de Avellino, la Copa Cianno y la Copa Acerbo.
También logra 5 primeros puestos en su categoría y 8 vueltas rápidas. La única carrera que no consigue completar es la “Mille Miglia”: entrando en Florencia, su coche se sale de la carretera.
El año triunfal de Nuvolari se completa con otros dos títulos de gran prestigio: el Campeonato Italiano de Pilotos, y el Campeonato Internacional, basado en las victorias de los Grand Prix de Italia, Francia y Alemania (de los cuales Nuvolari obtuvo la victoria en dos).
El nombre de Nuvolari pasa a ocupar frecuentemente las portadas. Es invitado por la mayoría del “Jet Set” a sus fiestas. El poeta Gabriele D´Annunzio le recibe en Il Vittoriale degli Italiani, un diario, donde se le hace entrega de un curioso presente, que se convertirá desde ese momento en su símbolo: una pequeña tortuga dorada, con la siguiente inscripción: “Para el hombre mas rápido de la Tierra, el animal mas lento”. Tazio considera esta miniatura como un amuleto de buena suerte, y decide llevar el símbolo de la tortuga dorada bordada sobre el jersey amarillo con el que compite, la adopta como sello personal, y la pinta sobre los laterales del aeroplano que adquiere unos años mas tarde. Tazio hace unas cuantas copias, y las reparte entre sus amigos y aquellos que son importantes para el.
Pocos meses después de este hecho, justo tras la victoria de Nuvolari en la Copa Acerbo, Tazio es recibido por Mussolini en Roma, posando ambos para la prensa en un Alfa Romeo P3.
En 1933, Tazio logra la victoria en 11 carreras. En el lado deportivo, es una temporada realmente positiva, pero esta temporada se caracteriza por tensiones y controversias. Tazio gana el Grand Prix de Túnez, la “Mille Miglia”, el Circuito de Alejandría, el Eifelrennen, el Grand Prix de Nimes, y las 24 horas de Le Mans, entre otras, pero decide poner fin a su relación con la Escudería Ferrari. Tazio toma esta decisión convencido de que, siendo independiente, lograra mejores coches y ganara mas dinero.
En la parrilla de salida del Grand Prix de Bélgica, aparece al volante de un Maserati 8CM preparado por su mecánico personal, Decimo Compagnoni. Con este coche, obtiene la victoria en Spa (Bélgica), en la Copa Cianno, en el Grand Prix de Niza, finalizando la temporada en la Carrera de San Sebastián, España, donde tiene un accidente serio.
En 1933 condujo 5 coches diferentes: Alfa Romeo 8C 2300 (Paso Corto), Alfa Romeo 8C 2300 Le Mans, Alfa Romeo 8C 2600 Monza, y el Maserati 8CM. También se puso al volante de un MG Magnette en el Tourist Trophy, donde, no podía ser de otro modo, obtuvo la victoria.


La temporada comienza con una nueva regla en los Grandes Premios: se limita en 750 kilogramos el peso de los vehículos para intentar acabar con la peligrosa escalada de potencia. Por otra parte, los fabricantes alemanes (Mercedes Benz y la recién creada Auto Union) aparecen en escena y pronto su control es abrumador. Nuvolari comienza la temporada sin coches competitivos en su propia escudería, así que la temporada le resulta muy mala.
El 22 de Abril, en el Circuito “Bordino”, en Alejandría, Nuvolari tiene el accidente que pudo ser el mas grave de toda su carrera. Apenas un mes después del accidente, Tazio toma la salida del Avusrennen, aun con muletas, y compite con su pierna escayolada, llegando en un increíble 5º puesto.
Nuvolari participa en una carrera tras otra, con bastantes retiradas (9 de 23 carreras) y unas pobres actuaciones en el resto. No obstante, a final de temporada, la suerte favorece de nuevo al italiano, y logra la victoria en Modena y en Nápoles.

Gana en Brno, con la particularidad que lo hace en tres ruedas, aquí pasando por la recta principal a fondo


Durante esta temporada, participo en las carreras con los siguientes automóviles: Bugatti 59, Maserati 8CM, Maserati 6C34, Alfa Romeo (privado, por supuesto) 8C 2300 Monza, 6C 2300 B Pescara y 8C 2600 Monza.
A finales de 1934, Nuvolari entra en negociaciones con Auto Union. Es un hecho conocido que Nuvolari participo en Septiembre en un doble test drive con el 16C Tipo A de motor trasero: el primer test fue en el Grand Prix de España, en el circuito de Lasarte, en San Sebastián; el segundo, en Brno, en el circuito Masaryk. Sin embargo, algunos pilotos de Auto Union (tal vez Stuck) se opusieron firmemente a la contratación del mantuano. Se rompieron entonces las negociaciones, y Auto Union contrato como piloto a Achille Varzi.
Así que, viendo como se desarrollaban los acontecimientos, Tazio firmo la paz con Enzo Ferrari, y volvió a la Escudería Ferrari en 1935.


Nuvolari comenzó de nuevo a vencer en las competiciones: en la primera carrera de la temporada (en Pau, al volante de un Alfa Romeo Tipo B llamado P3), y en Bergamo, Biella y Turín con un P3 de la Escudería Ferrari mas potente y con modificaciones respecto al de Pau.
Su mas impresionante victoria, se produjo en el Grand Prix de Alemania, en la pista de Nürbungring, conduciendo el obsoleto Alfa Romeo P3 (3167cm3, compresor, 265 CV) frente a los últimos coches alemanes: cinco Mercedes Benz W25 (3990 cm3, 8C, compresor, 375 CV) y cuatro Auto Union Tipo B (4950cm3, 16C, compresor, 375 CV).
Tazio pudo con todos, firmando tal vez la victoria mas importante de su vida en este circuito.
Antes de la finalización de la temporada, venció en otras tres ocasiones: en la Copa Cianno, en el Grand Prix de Niza y en el de Modena. El 15 de Junio, consiguió los nuevos récords del kilometro y la milla lanzada (marcando una velocidad media de 321,426 km/h y 323,125 km/h respectivamente, y alcanzando en cierto momentos velocidades de hasta 336,252 km/h)
El coche con el que alcanzo dichos récords fue un Alfa Romeo bimotor, que montaba dos propulsores sobrealimentados (el 8C del P3, uno delante y el otro detrás). Cada uno de los motores tenia 3165 cm3, dando un total de 6330 cm3, y una potencia máxima de 540 CV (270 CV cada uno de los motores).


En el Grand Prix de Italia, Nuvolari pilotaba el nuevo Alfa Romeo 8C - 35 monoplaza, con el que mas tarde, lograría la victoria en la prueba de Modena.
Nuvolari comenzó la temporada de carreras involucrado en un nuevo accidente, que tuvo lugar el 8 de Mayo mientras practicaba para el Grand Prix de Trípoli. Nuvolari salió despedido del coche, sufriendo múltiples contusiones y aparentemente, la rotura de dos vértebras. No obstante, al día siguiente, aun cojeando fuertemente, tomo la salida, y aunque con fuertes dolores, consiguió acabar en octava posición. El 7 de Junio, se impuso a los alemanes en Barcelona, el 21 en Budapest, el 28 en Milán, donde de nuevo venció a los mandos de un Alfa Romeo 12C, imponiéndose al Auto Union de Achille Varzi. Hizo agitarse de nuevo a las masas con otras dos victorias, la Copa Cianno, y el Circuito de Modena, y finalmente, conquisto las Américas con una impresionante victoria en la Copa Vanderbilt. Durante esta temporada condujo dos coches, un Alfa Romeo 8C - 35, y el 12C - 36.


1937: los automóviles alemanes dominan todas las carreras, así que es un mal año para el resto de participantes. Además de esta situación, Nuvolari vuelve a sufrir una muerte en su familia: el 27 de Junio, mientras Tazio esta a bordo del navío “The Normandie”, recibe un telegrama que le da la mala noticia del fallecimiento de su hijo mayor, Giorgio, a causa de una miocarditis. El chico hubiese cumplido los diecinueve en Septiembre. El éxito del año anterior cada vez queda mas lejos para un abatido Tazio
Por si fuera poca desgracia, durante la carrera, el Alfa Romeo de Nuvolari se incendia, y una vez más Tazio ha de saltar en marcha a través de las llamas.

Sufre otro accidente durante una prueba en el circuito de Turín, pocas carreras (solamente nueve) y una sola victoria, el Grand Prix de Milán. Los 370 CV de su Alfa 12C-36 no son suficientes en comparación con los 520 CV del 6 litros, 16C del Auto Union Tipo C, y aun menos suficientes frente a los 646 CV, 5.6 litros del Mercedes Benz W125
En 1938 se registran de nuevo cambios en el reglamento de los Grand Prix, quedando los motores atmosféricos limitados a 3000 cm3 y los sobrealimentados a 4500 cm3, pero el inicio de la temporada es similar al de años anteriores: Alfa Romeo presenta el nuevo 308 (2991 cm3, 8C, compresor, 295 CV, y 260 Km/h), pero Mercedes Benz replica con el W154 (2962 cm3, 12C, compresor, 468 CV, 300 Km/h).
Durante los entrenamientos del Grand Prix de Pau, el Alfa Romeo se incendia. Tazio resulta herido, sufriendo quemaduras leves en la cara, brazos y piernas. Este accidente afecta psicológicamente a Tazio mas que ninguno de los anteriores. Nuvolari decide retirarse de la competición, pero poco después cancela su decisión.
Decide entonces poner rumbo a Estados Unidos, yendo a Indianapolis, donde prueba (vistiendo una camisa, corbata y cascos prestados) un par de monoplazas sin obtener ninguna satisfacción: los coches americanos no le resultan emocionantes.

En su retorno a Europa, firma por Auto Union. Los alemanes estaban buscando un piloto que ocupase la vacante dejada por el joven as Bernard Rosemeyer, fallecido el 28 de Enero mientras intentaba batir un récord en la autopista Frankfurt - Darmstadt.


Tras tres test drive, conduce al monoplaza plateado de motor trasero Tipo C a dos memorables victorias: el Grand Prix de Monza, y dos semanas después, el Grand Prix de Donington, llevando al delirio a los ingleses que presenciaron la carrera.
El calendario de carreras se interrumpe debido a la guerra. La Segunda Guerra Mundial estalla el 3 de Septiembre mientras se disputa el Grand Prix de Belgrado. Es el ultimo éxito y la última carrera de Auto Union. Nuvolari gana, finalizando una etapa extraordinaria donde él es el protagonista absoluto.


En 1946, Nuvolari sufre otra tragedia personal: el 11 de Abril fallece su segundo hijo, a la temprana edad de 18 años, al igual que su primer hijo. De alguna manera, saca fuerzas de lo mas hondo y vuelve a la competición. El 12 de Mayo, compite en el Grand Prix de Marsella, demostrando que es cualquier cosa excepto historia pasada, logrando la vuelta rápida antes de que su motor reviente. Quiere correr en cualquier carrera, en cualquier lugar, para olvidar su intenso dolor (aparte de la trágica perdida de sus hijos, Nuvolari era alérgico a los gases de escape, de manera que cada vez que finalizaba una carrera, su cabina acababa llena de sangre, que expulsaba al respirar, entre fuertes dolores de pecho).


Nuvolari ya no gana tan a menudo como antaño, pero cada día que pasa se hace más y más popular. En Turín, el 3 de Septiembre, toma la salida de la Copa Brezzi en un Cisitalia D46. En la primera vuelta, esta en la ultima posición. En la segunda vuelta, pasa frente a los boxes con el volante en la mano. Corre durante una vuelta mas conduciendo sin volante, girando con sus manos la columna de la dirección, pero ha de parar a reparar los daños que su coche ha sufrido. Una vez reparado su vehículo, vuelve a la carrera, acabando finalmente en decimotercera posición. La historia dio la vuelta al mundo y añadió aun más popularidad a su leyenda.
En 1946, Tazio participó en 19 carreras, consiguiendo 3 victorias absolutas. Fue con el Maserati, en Albi, donde consiguió su ultima victoria internacional. Entre otros coches que condujo durante esa temporada, podemos señalar los siguientes: Maserati 4CL, Fiat 1100S, y Cisitalia D46.


Nuvolari tomó parte en tan solo 6 carreras en 1947. Obtuvo la victoria absoluta en el Circuito de Parma. Los números indican que fue un año rutinario (no para un Campeón como él), pero no cuentan la historia completa.
Hay que añadir otra carrera a la leyenda: la “Mille Miglia”. Tazio comenzó la carrera en la posición 55, pero la épica volvió a estar presente. Se mantuvo como líder al volante de su pequeño Cisitalia 202, y además, sacando una buena ventaja al resto de los participantes. Sin prestar atención a la fatiga (ese año, la “Mille Miglia” tenia un trazado de 1800 km, en vez de los 1600 habituales), a los ataques de tos ni a la lluvia, tuvo que reparar un fallo en el encendido, lo que no le supuso problema, pero la violenta lluvia inundó la cabina de su coche. No quedándole mas remedio que parar, cuando se reincorporo a la carrera, el Alfa Romeo Tipo 8C 2900 Berlinetta de Biondetti, se había puesto en primera posición, entrando en primer lugar en Brescia, seguido de cerca por Tazio, que hizo estremecerse el corazón de millones de italianos, al no poder alcanzar al Alfa Romeo.
En 1948 tomo la salida en 5 carreras, acabando cuarto en una de ellas, séptimo en otra, y no clasificándose en el resto. Una de estas carreras en las que se retiro, la XV edición de la “Mille Miglia”, fue considerada como su ultima gran carrera. El Cisitalia especialmente preparado para el, se rompió durante los test, y no pudo ser reparado a tiempo. Parecía imposible que Nuvolari tomara parte en la carrera, pero un día antes del inicio de la prueba, Enzo Ferrari le ofreció prestado un 166S.


Tazio acepto el coche, y, el 2 de Mayo, sin haber entrenado en absoluto (la ultima carrera en la que había tomado parte se había celebrado el 14 de Septiembre del año anterior) se sitúo en la parrilla de salida. Despegó como si tuviese de nuevo 20 años, en vez de los 56 que tenía. En Pescara, era líder; en Roma, seguía líder, y llevaba una ventaja de 12 minutos a su mas inmediato perseguidor; en Livorno, esa ventaja aumento a 20 minutos; y en Florencia, ya era de media hora la ventaja que tenia. Su pilotaje era impresionante, pero su coche se rompió. Primero perdió una aleta, después el capó, y acto seguido, los asientos se soltaron de sus anclajes. Finalmente, en Reggio Emilia, la rotura de uno de los palieres acabo con las esperanzas de un final feliz para otra de las andanzas épicas de Nuvolari.
En 1949, solo participó en una carrera, simbólicamente, donde solo pudo completar una vuelta, conduciendo el Maserati A6GCS de Piero Carini.
Se mantuvo tras un volante hasta 1950, donde tomo parte en su ultima carrera. Esta carrera fue el Giro di Sicilia / Targa Florio (de 1080 kilómetros de longitud), pero se vio obligado a retirarse por una rotura de la caja de cambios a los pocos kilómetros de haber tomado la salida.
El 10 de Abril, participo en la Subida de Palermo - Montepellegrino, llegando en quinta posición absoluta, y venciendo en su categoría. Su coche en aquella ocasión fue un Cisitalia 204 Spyder Sport desarrollado por Abarth. Aunque Nuvolari nunca anunció oficialmente su retirada del mundo de la competición, esa fue su ultima victoria, y su ultima carrera.
A partir de ese momento, Nuvolari se dejo ver en contadas ocasiones, comenzando a aislarse cada vez más. Su salud empeoro y falleció el 11 de Agosto de 1953, en la cama, y no como el tantas veces hubiese deseado, al volante de un automóvil. Fue enterrado con su camisa amarilla con la tortuga bordada, y sus pantalones azules, junto a uno de sus cascos de piloto.
Ferdinand Porsche, diría acerca de Nuvolari “El más grande piloto del pasado, del presente y del futuro”

Bibliografía:
Valerio Moretti, “Quando corre Nuvolari”, 1992, Autocritica Edizioni.
Cesare De Agostini, ”Tazio Vivo”, Conti Editore.
Aldo Santini,” Nuvolari”, 1983, Rizzoli Editore.


www.arpem.com
www.michaelp.com
www.autogallery.org.ru
www.museodellauto.it
www.autogazeta.com

Traducción y recopilación: falcon221sprint