Bernd Rosemeyer

En la autopista que une Frankfurt y Darmstadt, justo debajo del cruce Langen-Morfelden y entre los árboles existe un monumento al gran Rosemeyer.


"Bernd no conocía el miedo, literalmente, y a veces eso no es bueno." Rudolf Caracciola
"Los riesgos que toma Rosemeyer, a veces, bordean la imprudencia total, conduciendo es increible." George Monkheuse
"Rosemeyer nunca tomó riesgos estúpidos. El simplemente podía conducir más rapido que el resto." Dr. Ferdinand Porsche
El único auto de carrera que piloteó Bernd Rosemeyer fue el traicionero y peligroso de conducir AutoUnion de motor trasero, y en su corta carrera de dos años, no dejó dudas, fue reconocido como el piloto con mejor talento natural para conducir de todos los tiempos.
A veces la realidad sobrepasa a la ficción. Si alguien, algún día, decide hacer una pelicula sobre la vida de Rosemeyer, la mayor parte de la audiencia dirá "Vamos!! Sólo Hollywood puede crear una historia así. No es ni remotamente realista."
En una pequeña secuencia filmada de la Coppa Acerbo disputada en el circuito de Pescara en 1937, se pueden ver a dos carabineros italianos observando el paso de un Mercedes W125, el auto de Grand Prix más poderoso de aquellos días, tomando una curva a la derecha que desembocaba en una pequeña y angosta recta. Segundos después, aparece un AutoUnion Tipo C a mayor velocidad, al encarar la recta, el Mercedes tiene pegado a sus escapes al AutoUnion, en el instante en que parece que ambos colisionarán, el piloto del AutoUnion actúa sin dudarlo, con firmeza sacude al auto hacia la izquierda, en un movimiento casi suicida. Un segundo después, el AutoUnion está a la par, rueda a rueda con el Mercedes y finalmente lo supera en la siguiente curva a la izquierda, donde los autos desaparecen tras una nube de tierra. Los carabineros se miran, gesticulan con sus manos, tratando de entender lo que acaban de ver y ríen a mas no poder. Se puede ver en sus ojos lo asombrados y maravillados que están tras semejante demostración de manejo.

Rosemeyer en su primera carrera de Grand Prix - Su AutoUnion B - A su lado un tipo A Streamliner
Detrás un Mercedes W25 y una Maserati 4CM de formato convencional
Bernard Rosemeyer nació el 14 de octubre de 1909 en Lingen, un
pueblo cercano a la frontera holandesa, con 50000 habitantes. Su padre era dueño
de un garage y taller, Rosemeyer & Co., situado en Bahnhofstraße. Fue donde
Bernd se interesó en las motocicletas y autos. Al terminar la escuela, trabajaba
junto con su hermano Job reparando todo tipo de maquinaria.
Sus amigos lo
conocian como Spotte y a los 11 años ya salía a pasear con sus amigos en el auto
de su padre, quien varias veces debió ir a buscarlo a la comisaría del pueblo
vecino de Nordhorn. Al año siguiente, junto con su hermano, organizó carreras de
motocicletas, las cuales ganaba cómodamente, corriendo sentado, parado,
recostado conduciendo con sus pies, etc. A los 16 le fue entregado el registro
de conducir, que inmediatamente le fue revocado, por hacer demostraciones con su
motocicleta.
El cambio en su vida llegó en mayo de 1931, cuando Zündapp lo
convocó, en reemplazo de uno de sus pilotos lesionado. Luego de algunas pruebas
en el hipódromo de Lingen, comenzó a competir en la categoría 250cc de Speedway.
Su primera carrera fue en Oldenburg el 31 de mayo. Rosemeyer ganó con comodidad,
y fue la primera de sus 11 victorias de la temporada.
Al año siguiente,
cambió a carreras de carretera, corriendo como privado, con una BMW, mientras
que su hermano ocupó el puesto de director del pequeño equipo, manejando todo lo
concerniente a contratos y dinero, pues Bernd parecía totalmente ajeno a ello.
Ese año, Bernd dominó en su clase, la de 500cc y llegó segundo en la de
1000cc.
En 1933 fue contratado por el equipo NSU, y ganó en Schleizer Dreieck
Rennen y Bodhenhein Ring Rennen. En Hungría ganó el Guggerberg Rennen, la
carrera del kilómetro de Tat, el Gödöllö Bergrennen y la carrera del kilometro
de Budapest.
En 1934 corrió para DKW, una de las companias de la
recientemente formada AutoUnion. Sus éxitos incluyeron victorias en Marienberger
Dreieck Rennen, Schleizer Dreieck Rennen, medalla de oro en Hohenstaufen, en
Harzfahrt, en los 2000 km Fahrt y en el Internationalen 6-Tage Fahrt.
Un nuevo y revolucionaro auto de Grand Prix estaba siendo construido en la fábrica de Horch, en Zwickau, bajo dirección del Dr. Ferdinand Porsche. Las principales novedades de estos vehículos eran sus motores de 16 cilindros instalados en la parte posterior y un novedoso sistema de suspensión independiente en las cuatro ruedas, e incorporó por primera vez carrocerías aerodinámicas. Al oír hablar de este nuevo desarrollo Rosemeyer sintió que él estaba destinado a conducir estas bestias sobre ruedas. El piloto número 1 del equipo AutoUnion era el austríaco Hans Stuck, quién llevó al nuevo producto a la victoria en los Grandes Premios de Alemania, Suiza y Checoslovaquia. El jefe deportivo de AutoUnion, Willy Walb finalmente dio lugar a las súplicas del jóven piloto y le ofreció una jornada de pruebas en noviembre.

El día de la
prueba, Rosemeyer llegó ¡vestido de traje! Cuando Walb le preguntó por que no
llevaba puesto un overol, Rosemeyer contestó "Es un momento muy importante para
mi, mi primer contacto con un automovil de carrera, asi que pense vestir bien
para la ocasión". Walb no sabía qué hacer con este piloto impetuoso rondaba en
su cabeza la idea de no permitirle conducir el auto, pero pronto tuvo la
respueta. La prueba era en el peligroso Nurburgring, pero Rosemeyer estaba
familiarizado con el circuito, ya que había corrido en varias ocasiones en
motocicleta. Rápidamente demostró sus dotes conductivos, a pesar de estar
conduciendo una máquina diez veces más potente que cualquier aparato que hubiera
conducido antes. De pronto, Rosemeyer aceleró un momento ántes de lo debido e
hizo un doble trompo con salida de pista incluida. Retornó a los boxes, donde
los mecánicos chequearon los daños sufridos Willy Walb dudaba que Bernd pudiera
domesticar a la bestia. Rosemeyer volvió a la pista y pronto igualó los tiempos
de vuelta del sumamente experimentado Stuck. Walb decidó contratar a Rosemeyer
como piloto de reserva. El automóvil que aterrorizó a más de un piloto habia
sido domado. Debido a que fue su primera experiencia en autos de carrera,
Rosemeyer asumió que el manejo de todos los autos de Grand Prix era similar al
complejo, engañoso y traicionero AutoUnion.


La temporada de
1935 comenzó pero Rosemeyer todavía no había conducido el coche en carrera. Walb
lo consideraba demasiado inexperto para conducirlo en el GP de Avus cerca de
Berlín. Rosemeyer comenzó a dejar notas para Walb donde él no podría evitar
verlas, que preguntaban "¿por qué Rosemeyer que no conduce?" y "¿dónde está el
auto para Rosemeyer?" Finalmente Walb accedió, si Rosemeyer deseaba arriesgar su
vida en un circuito rápido y peligroso como Avus, él, por lo menos, le había
advertido que no lo hiciera. Clasificó tercero, pero en carrera rompió el
impulsor. La carrera siguiente era el Eifelrennen, que se corría en Nurburgring.
Rosemeyer era solamente el cuarto piloto del equipo pero cuando los otros
pilotos sufrieron inconvenientes, quedó solo él para atacar a los Mercedes que
lideraban la competencia. Le dieron la orden de ir a la caza de los Mercedes.
Condujo el AutoUnion como jamás se había visto en el Nurburgring, con derrapes
controlados, a puro acelerador. Rapidamente, pasó a Chiron y Fagioli, y llegó
hasta el lider, Rudolf Caracciola. Al entrar a la recta principal, todos
quedaron azorados, al ver a este desconocido joven delante del mejor piloto de
Alemania. El conductor alemán más grande de la historia había perdido la punta
en manos de un joven que solo tenía unas cuantas horas de experiencia en autos
de carrera, pero Caracciola contraatacó y finalmente venció a Rosemeyer por tan
solo 1,8 segundos. Luego de esta asombrosa demostración de manejo, Bernd fue
pormovido a piloto oficial, junto con Stuck y Varzi.

Avus-Berlín - Rudolf Caracciola con el Mercedes W125 y detrás Rosemeyer con el AutoUnion
En su siguiente carrera, se vió envuelto en una
dura lucha contra el más grande de todos los tiempos, Tazio Nuvolari. En
Pescara, Italia, intentó superar a Mantuan por fuera, pero el auto patinó y se
fue de pista, rompiendo ambas cubiertas traseras. Se las ingenió para llegar a
boxes y lejos de sentirse desmoralizado por el suceso, pidió a gritos que le
reemplazaran los neumáticos, inmediatamente después volvió al ataque. En la
octava vuelta tuvo problemas con los frenos delanteros y se fue nuevamente de
pista, saltando sobre una zanja y esquivando por milímetros un poste telefónico.
Finalmente, luego de pasar muchos autos, arribó a la bandera a cuadros en
segunda posición, detrás de su compañero de equipo, Varzi.

AutoUnion Tipo D completamente restaurado
Luego de la carrera, el Dr. Porsche
fue al lugar donde Rosemeyer se fue de pista, y midió la distancia entre el
poste de telefono y el puente. Solamente 2 centímetros más ancho que el auto. El
Ingeniero Porsche fue a buscar al joven piloto, le estrechó la mano,
afectuosamente lo palmeó en el hombro y le agradeció que trajera el auto en una
pieza. Rosemeyer ganó su primera carrera en el G.P. de Masaryk en
Checoslovaquia, donde arribó 6 minutos delante de Nuvolari y Chiron.
El orden
que reinaba en las carreras de Grand Prix fue roto por la irrupción de
Rosemeyer. En su primer temporada, llegó al tope de las posiciones. Su victoria
más grande, el Eifelrennen, corrido en su circuito preferido, el Nurburgring.
Venciendo a Von Brauchitsch, Caracciola y Nuvolari en un circuito cubierto por
una espesa niebla, conduciendo en condiciones que se acercaron a las de cero
visibilidad, se consagró como el Nebelmeister, el amo de las nieblas. Además
ganó los Grand Prix de Alemania, Pescara, Suiza e Italia, y se consagró
holgadamente como Campeón Europeo.


Cabina
junto al tren delantero - Caja de velocidades de AutoUnion reformada para un
vehículo militar - Nótese lo gueso del chasis y el árbol de transmisión
En el Grand Prix de Mónaco de ese año, pisó aceite, hizo un trompo y fua a dar contra un puente. Un enorme florero de piedra ornamental, cayó del puente, por el golpe. Rosemeyer llegó a boxes cinco minutos más tarde con el florero de piedra en sus brazos, "si no puedo ganar la copa verdadera," dijo sonriendo, "por lo menos llevaré este trofeo como recuerdo." Al año siguiente llevó aún más victorias para la casa AutoUnion, incluyendo el prestigioso trofeo Vanderbilt donde el "alemán amistoso" dejó una buena y duradera impresión entre sus anfitriones americanos. En el Grand Prix Alemán, sacudió a Mercedes, ganando la Pole Position por seis segundos. Su carrera se vió perjudicada por numerosas salidas de pista, pero, aún cuando sus compañeros abandonaron, debido a lo indócil de los autos, Rosemeyer peleó hasta el final, luego de luchar durante 4 horas contra el auto y sus contrincantes, arribó en un muy meritorio tercer lugar. Junto con el vencedor, Caracciola, fueron invitados a la entrega de premios, donde se encontraban altos jerarcas nazis. Demostrando su desdén hacia ellos, Rosemeyer encendió un cigarrillo y lo puso en los labios de una estatua nazi, cuando Adolf Huhnlein estuvo de espaldas. Las carcajadas generales del público y de los mismos jerarcas, alertaron a Huhnlein, quien rápidamente se dió vielta, solo para ver a Rosemeyer con cara de inocente. La última carrera de la temporada fue el Grand Prix de Inglaterra, corrido en Donington Park, lugar donde Rosemeyer humilló a los ídolos ingleses delante de 50.000 almas que esperaban una cómoda victoria. A pesar de la encarnizada lucha contra Mercedes, Rosemeyer se alegró al saber que para 1938, tendría como compañero de equipo a su rival más poderoso y amigo Tazio Nuvolari.

Derrapando en Donington Park, hacia la victoria, frente a 50.000 ingleses


Las últimas fotografias de Rosemeyer, en el momento en que es empujado hacia la autopista.
Al finalizar la temporada, en Mercedes se respiraba un aire de derrota, a manos del equipo AutoUnion, por lo cual decidieron intentar romper el record de velocidad en tierra, que ostentaba AutoUnion. Este intento tomaría lugar en la autopista Frankfurt-Darmstadt-Heidelberg.

Rosemeyer
al describir su corrida para romper el record de velocidad dijo: "...Cerca de
los 390 Km/h los empalmes en la superficie de concreto de la carretera se
sienten como fuertes golpes en el cuerpo, y se siente una resonancia muy fuerte,
que recorre todo el auto, pero ésta desaparece a mayor velocidad. Pasando debajo
de los puentes el piloto recibe un fuerte golpe al pecho, porque el coche
penetra el aire atrapado debajo del puente y lo desvía hacia un lado. Cuando
usted va debajo de un puente, por una fracción de segundo desaparece totalmente
el sonido del motor y después vuelve como un trueno cuando se supera el
mismo."
Fijaron la fecha de su tentativa para finales de enero
antes del Berlín Automobile Show. AutoUnion no podía ignorar la publicidad que
este record daría a Mercedes, en caso de tener éxito. Por lo cual se decidió
alistarse para competir, en el caso que Mercedes rompiera el
record.

Detalle de los carenados del AutoUnion - Utilizaba efecto suelo 40 años antes de inventarse en F1
El 27 de enero de 1938 Alfred Neubauer comprobó el clima con la Oficina del Tiempo del aeropuerto de Frankfurt y notó que el clima sería el ideal la mañana siguiente, pero que el viento tomaría fuerza después de las 9 de la mañana. A las 8, Caracciola hizo su intento y el record cambió de manos, cronometrando 431 Km/h, el record pasó a manos de la empresa de la estrella. "Estaba nervioso" Caracciola diría. "el camino parecía una banda blanca estrecha, y los puentes a minúsculos orificios negros. Era cuestión de apuntar el coche y pasar a través de ellos... ". Rosemeyer fue el primero en felicitar a Caracciola, y a continuación le dijo: "mi turno." Caracciola, estaba al tanto de la predicción para los vientos fuertes, e intentó advertir a su rival joven pero Rosemeyer contestó que él era uno de "los afortunados." Momentos antes de mediodía Rosemeyer entró en la carlinga cerrada especialmente diseñada para la ocasión y salió raudamente a recuperar lo que era suyo. Cuando se encontraba rodando a 440 Km/h, una ráfaga de viento golpeó al AutoUnion sacándolo del camino y causando la muerte instantanea de Bernd Rosemeyer. Neubauer, Caracciola y Von Brauchitsch, sus rivales de Mercedes, se sentaron en silencio a un costado del camino durante un largo rato, golpeados por la noticia. "Inmóviles como estatuas" según palabras de Caracciola "Bernd no conocia el miedo" y que "Durante las carreras, muchos de nosotros, temiamos que le pasaría lo peor, pues él siempre fue al límite. Nunca creí que viviese muchos años corriendo así, tarde o temprano iba a suceder, pero no pensé que sería hoy..."
Bernd Rosemeyer fue sepultado con todos los honores militares.

Detalle del accidente - El viento que soplaba a través del claro lo desestabilizó y causó el desastre